
Aprende en 60 minutos cómo iniciar una ruta práctica de cumplimiento conforme a la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales del Ecuador
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Responsables administrativos
Responsables de tecnología
Marketing y atención al cliente
Talento humano
Responsables de cumplimiento






















Sí. Aplica a organizaciones públicas, privadas, profesionales independientes, gremios, empresas, fundaciones o instituciones que recolecten, usen, almacenen, compartan o conserven datos personales de clientes, usuarios, colaboradores, proveedores, socios, postulantes o contactos comerciales.
Es cualquier información que permite identificar directa o indirectamente a una persona, como nombres, cédula, teléfono, correo, dirección, imagen, firma, cargo, datos laborales, datos financieros, ubicación, registros de acceso o información asociada a una persona.
Son datos que requieren mayor cuidado porque pueden afectar derechos o generar discriminación si se usan mal. Por ejemplo: datos de salud, biométricos, orientación sexual, ideología, religión, etnia, discapacidad, datos de niños, niñas y adolescentes, entre otros.
No. La política de privacidad es importante, pero no es suficiente. La organización también debe ordenar sus procesos internos, saber qué datos trata, para qué los usa, quién accede, cuánto tiempo los conserva, con quién los comparte y qué medidas de seguridad aplica.
Depende del tamaño y actividad, pero normalmente se recomienda contar con aviso o política de privacidad, inventario de datos personales, cláusulas para formularios y contratos, acuerdos de confidencialidad, procedimiento para atender derechos de titulares, reglas de conservación y eliminación, y lineamientos de seguridad.
Sí, pero deben usarse con reglas claras. La organización debe informar al titular para qué usará sus datos, limitar la información solicitada, controlar quién accede, evitar compartir datos innecesarios y definir tiempos de conservación.
No necesariamente. El consentimiento es una base importante, pero no es la única. En algunos casos el tratamiento puede basarse en una relación contractual, una obligación legal, interés legítimo u otra base permitida. Lo importante es identificar correctamente la finalidad y la base que justifica cada tratamiento..
Las personas pueden solicitar información sobre el uso de sus datos y, según corresponda, pedir acceso, rectificación, actualización, eliminación, oposición, suspensión o limitación del tratamiento. La organización debe tener un canal y un procedimiento para atender estas solicitudes..
Puede haber pérdida de confianza, reclamos de clientes o usuarios, incidentes de seguridad, uso indebido de información, exposición de datos, conflictos con proveedores o colaboradores, daño reputacional y posibles sanciones administrativas.
No. El webinar es una sesión informativa y práctica para entender los principales conceptos, riesgos y primeros pasos. Cada organización debe revisar su caso concreto y, si corresponde, contar con apoyo técnico y legal especializado para implementar una ruta de cumplimiento adecuada.

Toda organización debe saber qué datos recolecta, de quién son, dónde se almacenan, quién accede a ellos y con qué finalidad se utilizan.

Los datos personales no deben tratarse “por costumbre”. Cada uso debe tener una finalidad clara y una base válida conforme a la normativa.

Las personas deben conocer cómo se usarán sus datos, por cuánto tiempo, con quién se compartirán y cómo pueden ejercer sus derechos.

Proteger los datos implica aplicar controles para evitar accesos indebidos, pérdidas, filtraciones, modificaciones no autorizadas o usos incorrectos